Categoría: Misceláneas
22 Octubre 2005
El ser mediocre y el ser excelente
El mediocre ama su cama como a sí mismo.
El mediocre nace cansado y vive para descansar.
El mediocre descansa de día para que pueda dormir de noche.
Si el mediocre ve a alguien descansando, de inmediato lo apoya y lo ayuda.
El mediocre sabe que si está en conflicto la fiesta y las copas con el trabajo, está dispuesto a abandonar el trabajo.
Para quien es mediocre el trabajo es sagrado, por eso no lo toca.
El mediocre evade las tareas y siempre está buscando que su labor la realice otro.
El mediocre tiene presente que nadie se muere por descansar.
El mediocre deja siempre para mañana lo que debe hacer hoy.
El mediocre se dice a sí mismo: "Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos".
Cuando el mediocre siente deseos de trabajar se busca un lugar tranquilo y espera pacientemente que esos deseos se le pasen.
En cambio
El ser excelente saluda al nuevo día con mil proyectos por realizar .
El ser excelente sabe que para disfrutar el descanso debe terminar el día sin gota de energía.
El ser excelente disfruta la noche después de un largo día luchando por alcanzar estrellas.
El ser excelente reta a quienes le rodean a luchar.
El ser excelente renuncia a todo aquello que obstaculiza sus sueños.
Para el ser excelente el trabajo significa el medio para alcanzar todo lo que desea.
El ser excelente arrebata tareas y como líder va siempre adelante.
El ser excelente está consciente de que son tiempos de construir y que ya tendrá tiempo en la eternidad para descansar en paz.
Para el ser excelente el día es corto, por todo lo que tiene por realizar.
Para el ser excelente la peor enfermedad es sentirse inútil.
El ser excelente sabe que en sus deseos está la dimensión de sus realizaciones.
El ser excelente hace todo aquello que el mediocre no sería capaz de realizar y está convencido que solamente a través de su entrega incondicional y generosa el mundo puede mejorar, es protagonista del cambio, es el arquitecto social de su tiempo, el ser excelente es por supuesto un triunfador.
Miguel Ángel Cornejo
Fuente: Enciclopedia de la Excelencia
Valores de Excelencia para Triunfar
Tomo III, pag. 1339
servido por Silvia
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21 Octubre 2005
Quién no ha sentido en algún momento de su vida tristeza, amargura o resentimiento?.
Nadie escapa a estos sentimientos y el sentirlos de vez en cuando es normal, es parte de nuestra naturaleza humana. Llorar es bastante sano cuando se trata de un acontecimiento eventual, el llanto es parte de la liberación.
Pero ¿Qué pasa cuando estas emociones quedan alojadas en nuestro corazón de manera permanente?, cuando el dolor, la amargura y la tristeza representan nuestra propia personalidad.
Hoy en día los males provenientes del corazón son muy comunes, los rompimientos familiares, la frustración, la represión, el fracaso y lo que llamaríamos "el cansancio de vida" se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas "nunca funcionan", "todo nos sale mal" porque "la vida ha sido muy injusta con nosotros". Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente.
Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un "cristal empañado", es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros, dejamos ir oportunidades y empezamos a crear una realidad falsa al creer que "nadie nos quiere" o "todos quieren hacerme daño", nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal empañado.
El guardar por mucho tiempo esta actitud o este sentimiento, además de prolongar nuestro sufrimiento, nos trae como consecuencia enfermedades derivadas de "un corazón triste":
Enfermedades respiratorias (gripas, asma, tos, sinusitis, etc).
Enfermedades del corazón (Angina de pecho, infarto, etc.)
Enfermedades del sistema circulatorio (mala circulación, varices, colesterol, etc.)
Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dichas enfermedades si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida. La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado.
Sin la alegría, nuestra vida se frena, nuestros pasos se alentan ya no queremos saber nada, estamos deprimidos y con un constante dolor de piernas, nos pesan tanto como para poder dar un paso más.
Sufrimos también a causa de nuestra soledad por tener nuestro corazón cerrado al amor, no sabemos darlo, mucho menos recibirlo... al mismo tiempo nos duelen los hombros y la espalda.
Seguimos sufriendo, porque las pastillas no son suficientes para un corazón que frena el amor, que lo tiene por esencia, pero no lo deja salir... se ahoga, se asfixia
hasta morir.
servido por Silvia
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21 Octubre 2005
Quién no ha sentido en algún momento de su vida tristeza, amargura o resentimiento?.
Nadie escapa a estos sentimientos y el sentirlos de vez en cuando es normal, es parte de nuestra naturaleza humana. Llorar es bastante sano cuando se trata de un acontecimiento eventual, el llanto es parte de la liberación.
Pero ¿Qué pasa cuando estas emociones quedan alojadas en nuestro corazón de manera permanente?, cuando el dolor, la amargura y la tristeza representan nuestra propia personalidad.
Hoy en día los males provenientes del corazón son muy comunes, los rompimientos familiares, la frustración, la represión, el fracaso y lo que llamaríamos "el cansancio de vida" se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas "nunca funcionan", "todo nos sale mal" porque "la vida ha sido muy injusta con nosotros". Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente.
Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un "cristal empañado", es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros, dejamos ir oportunidades y empezamos a crear una realidad falsa al creer que "nadie nos quiere" o "todos quieren hacerme daño", nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal empañado.
El guardar por mucho tiempo esta actitud o este sentimiento, además de prolongar nuestro sufrimiento, nos trae como consecuencia enfermedades derivadas de "un corazón triste":
Enfermedades respiratorias (gripas, asma, tos, sinusitis, etc).
Enfermedades del corazón (Angina de pecho, infarto, etc.)
Enfermedades del sistema circulatorio (mala circulación, varices, colesterol, etc.)
Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dichas enfermedades si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida. La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado.
Sin la alegría, nuestra vida se frena, nuestros pasos se alentan ya no queremos saber nada, estamos deprimidos y con un constante dolor de piernas, nos pesan tanto como para poder dar un paso más.
Sufrimos también a causa de nuestra soledad por tener nuestro corazón cerrado al amor, no sabemos darlo, mucho menos recibirlo... al mismo tiempo nos duelen los hombros y la espalda.
Seguimos sufriendo, porque las pastillas no son suficientes para un corazón que frena el amor, que lo tiene por esencia, pero no lo deja salir... se ahoga, se asfixia
hasta morir.
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18 Octubre 2005
¿Existe el mal?
El profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta:
* ¿Dios creó todo lo que existe?
Un estudiante contestó valiente: Sí, lo hizo.
* ¿Dios creó todo?
Sí señor, respondió el joven.
* El profesor contestó, "Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe,
y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos,
entonces Dios es malo".
El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se
jactaba de haber probado una vez más que la fe Cristiana era un mito.
Otro estudiante (Einstein) levantó su mano y dijo:
¿Puedo hacer una pregunta, profesor?
* Por supuesto, respondió el profesor.
-El joven se puso de pie y preguntó: ¿Profesor, existe el frío?
* ¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha
tenido frío?
- El muchacho respondió:
De hecho, señor, el frío no existe.
Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es
ausencia de calor.
"Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o
transmite energía, el calor es lo que hace que dicho
cuerpo tenga o transmita energía.
El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los
cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe.
Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no
tenemos calor".
- Y, ¿existe la oscuridad? Continuó el estudiante.
* El profesor respondió: Por supuesto.
- El estudiante contestó: Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad
tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz.
La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de
Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que
está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda.
La oscuridad no. Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina
la superficie donde termina el haz de luz.
¿Cómo puede saber cuan oscuro está un espacio determinado?
Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así?
Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir
lo que sucede cuando no hay luz presente.
- Finalmente, el joven preguntó al profesor: señor, ¿existe el mal?
* El profesor respondió: Por supuesto que existe, como lo mencioné
al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el
mundo, esas cosas son del mal.
A lo que el estudiante respondió:
-El mal no existe, señor, o al menos no existe por si mismo.
El mal es simplemente la ausencia de Dios, es, al igual que los casos
anteriores un término que el hombre ha creado para describir esa
ausencia de Dios.
Dios no creó al mal. No es como la fe o el amor, que existen como existe
el calor y la luz.
El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente
en sus corazones.
Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no
hay luz.
Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó
callado.
EL JOVEN SE LLAMABA: ALBERT EINSTEIN
Pensamiento de Einstein: (tomado de Weber, 1990, Pag. 236-7).
servido por Silvia
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12 Octubre 2005
ATAQUES DE PÁNICO
Qué es un Ataque de Pánico?
Se caracteriza por la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 (diez) minutos. En general, la crisis no dura más de una hora. Para que sea considerado un Ataque de Pánico debe presentar cuatro o más de los síntomas mencionados más arriba. Se considera una de las situaciones más penosas que puede experimentar una persona, ya que lo inunda el terror y el sentimiento de que algo horrible va a pasar y que no puede hacer nada para impedirlo. Cuando una persona sufre continuos ataques de pánico y siente una fuerte y continua ansiedad por miedo a tener otro ataque, se dice que sufre un Trastorno de Pánico que se caracteriza por :
Crisis inesperadas y repetidas.
Inquietud y ansiedad por la posibilidad de más crisis.
Preocupación por las consecuencias de las crisis (locura, infarto, perder el control).
Cambios en el comportamiento que determinan un deterioro en la calidad de vida.
Qué consecuencias tiene un Trastorno de Pánico?
A pesar de que el miedo típico de las personas que padecen un Ataque de Pánico es el de volverse loco o morirse de un infarto, no son estas las consecuencias posibles. El Trastorno de Pánico lleva generalmente a una disminución significativa de la calidad de vida de quien lo padece en ámbitos tales como: social, laboral, familiar, académico, etc. El miedo a padecer una nueva crisis provoca en estas personas, restricciones en su vida, que generan una dependencia de familiares y amigos por miedo a estar solos en el momento de las crisis, un descenso marcado en la autoestima y puede favorecer la aparición de una depresión. Cuando alguien sufre Ataques de Pánico en determinadas situaciones, por ejemplo, mientras maneja, en un cine o restaurante, etc., el miedo a que se repitan lleva con frecuencia a evitar esas situaciones. Con el tiempo, esta persona irá restringiendo cada vez más su actividad, apareciendo como trastorno acompañante la agorafobia. Es frecuente también la dependencia a la medicación y al alcohol. Otra consecuencia del Trastorno de Pánico es un incremento importante de consultas médicas antes de ser diagnosticado correctamente y la utilización de estudios complementarios de elevado costo.
A qué edad comienza?
Afecta principalmente a gente joven , haciendo su aparición alrededor de los 25-27 años y afectando a dos mujeres por cada hombre.
Cuál es la frecuencia?
En Estados Unidos se calcula que cada año de cada 1000 personas 9 consultan por Ataque de Pánico.
Tratamiento para los Ataques de Panico
servido por Silvia
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30 Septiembre 2005
A veces parece que todos los caminos se cierran
que la noche es eterna
que el invierno ha congelado los corazones
que no existen más rosas
que tu destino son las lágrimas
que no hay sino soledad para ti
que han desaparecido las estrellas
que la sonrisa se apagó sobre la tierra
que los días son cortos y lluviosos
que las noches son interminables y sin luna
que no hay espacio alguno para tus pies
que no hay salida en la calle de tu vida
que la indiferencia y la desilusión
aprisionan tu corazón .
Pero aún entonces puedes confiar
que tú eres un camino eterno y abierto
que tu eres un día luminoso
que en tu alma no hay estaciones
sólo las hay en tu mente
que hasta en el desierto
más árido y seco hay una flor
que las lágrimas, como el agua
dan vida y fecundidad
que tú eres el mejor amigo de ti mismo
que tu alma es un cielo
lleno de luz y de estrellas
que dentro de ti el rostro de la vida sonríe
que en ti está el sol radiante
solo es noche si le das la espalda
que el mundo es ancho y no ajeno
sino tuyo porque tú eres el mundo
que norte, sur, este y oeste
son puntos para tu elección
que tu eres amor pleno.
Estás destinado a dar
más que a recibir.
Ten confianza porque aunque tu mente
te hable de puertas cerradas y de soledad
ése es un engaño temporal y pasajero.
Tu estás destinado a ser luz
para muchos que necesitan
de tu luz y de tu amor.
No te quedes cerrado en tu rincón
Que tu dia sea especial y compartas con los demas de esas maravillas…
servido por Silvia
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29 Septiembre 2005
BELLEZA EN EL CORAZON
Una mujer preguntó a un filósofo: ¿Puede una mujer hacer feliz a un hombre? Puede intentarlo, dijo el filósofo, pero para ello debe tener una serie de cualidades.
Dígame si las cualidades que yo creo son las que se necesitan y deme una puntuación a cada una de ellas.
Veamos:
Belleza física 0
Simpatía 0
Hermosura 0
Belleza de corazón 1
Pero doctor, la puntuación es 0001, tan baja que con ello y a pesar de esas buenas cualidades, una mujer no va a conseguir hacer feliz a un hombre, dijo la mujer.
Efectivamente, pero si damos la vuelta a las cualidades y empezamos por la Belleza en el Corazón, obtendremos 1 y si además es guapa, simpática y hermosa, obtendremos una puntuación de 1000; pero fíjese que la belleza, la simpatía y la hermosura no tienen ningún valor si van delante de la Belleza en el Corazón.
-Autor desconocido
--------------------------------------------------------------------------------
Nunca hagas florecer una sonrisa:diciendo 'te quiero' ... para después hacer rodar una lágrima diciendo: 'olvídame'...
Simplemente, porque el amor es más bonito que una ilusión y tu podrías sentir la misma lágrima que ¡alguien ya lloró por ti!
Recuerda que la verdadera lágrima no es la
que cae de los ojos y resbala por la cara, sino la que duele en el corazón y resbala por el alma ...
y esas lágrimas no necesitarán ser recordadas...
porque de ellas no se olvidarán...
Recordar es fácil para quién tiene memoria,
olvidarse es difícil para quién tiene corazón!!!...
" Quien sabe amar jamás hace sufrir "
servido por Silvia
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26 Septiembre 2005
Posiblemente uno de los valores que habla más de una persona es la decencia, para vivirla se necesita educación, compostura y respeto.
Cuando una persona deja de vivir este valor, su personalidad sufre una transformación poco agradable.
Una vez que se entra en este círculo todo cambia de dimensión, de considerar como importantes los aspectos más humanos de las persona (inteligencia, cualidades, sentimientos), debido a que los afectos ya no importan.
Faltar a la decencia hace que las relaciones con personas del sexo opuesto sean inestables y poco duraderas, fundamentadas en la búsqueda de placer, con una evidente falta de compromiso y obligaciones.
Al vivir este valor se garantiza la unión y estabilidad familiar, los hijos pueden contar con la presencia y ayuda de ambos padres; los jóvenes descubren que la verdadera realización personal no se alcanza con la satisfacción de los placeres, sino a través de el desarrollo profesional, el trabajo y la formación intelectual; y socialmente las personas no tendrían que preocuparse de la calidad moral de los ambientes que le rodean.
En medio de un ambiente que parece rechazar las buenas costumbres y se empeña en cerrar los oídos a toda norma moral, emerge la personalidad de quien vive el valor de la decencia: sus conversaciones no tienen como tema principal el sexo; su amistad e interés son genuinos, sin intenciones ocultas y poco correctas.
Esta personalidad en ningún momento se asusta ante la sexualidad humana, se puede afirmar que la conoce y entiende con mucho más perfección que el común de las personas. Conocedor de su propia naturaleza, evita los espectáculos... No es su propósito fingir que no tiene esas inclinaciones, les da su lugar, su importancia; ha decidido que lo más valioso del hombre se alcanza a través del entendimiento, el autodominio, el trabajo y la sana convivencia con sus semejantes.
La persona decente hace valer la integridad de su comportamiento, evita las compañías cuya conducta es incompatible con su formación.
No basta ser decente, es necesario actuar como tal.
La persona que se preocupa por vivr el valor de la decencia en los detalles más mínimos, paralelamente despierta confianza en los demás por la integridad de su conducta; sus relaciones son estables porque se basan en el respeto y el intéres auténtico que tiene por colaborar con los demás.
Tal vez por eso la decencia es motivo de burla, porque no es un valor para tímidos y cobardes que se dejan llevar por lo que la comodidad y el placer dictan, es un valor que templa el carácter. Lo fortifica y ennoblece.
servido por Silvia
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