Sentirnos mejor, puede ser el resultado de una serie de estrategias destinadas a ayudarnos para alcanzar un mayor bienestar.

Una buena autoestima , o sea un concepto sano y equilibrado de nosotros mismos, es uno de los aspectos más importantes...

La falta de confianza en uno mismo produce una sensación de frustración y te temor. Por eso es útil preguntarnos qué cosas nos preocupan: los problemas económicos, el trabajo, la vida sexual, las relaciones interpersonales, el futuro, las enfermedades, la soledad..etc.

Destacaremos algunas acciones positivas que nos pueden ayudar.

Capitalizar las experiencias

No es suficiente hablar de lo que nos pasa. Muchas veces vivimos soñando con lo que nos gustaría hacer en lugar de hacerlo....Tenemos que realizar acciones a pesar de correr el riesgo de equivocarnos... Lo importante es insistir e intentar de nuevo. Se dice que es genio el que aprende de las experiencias del otro, inteligente el que aprende de su propia experiencia y necio, el que no aprende ni de una ni de otra.

Hablar de lo que sentimos y saber pedir ayuda

Es importante no guardar en secreto nuestros sentimientos, angustias, éxitos o fracasos. Poder compartirlos con nuestros amigos o con aquellos que nos quieren, siempre nos enriquecerá. Si sentimos que los problemas nos sobrepasan y no podemos resolverlos, busquemos ayuda profesional.

Respetar al otro

Siempre ayuda ser responsable, honesto y cumplir con lo que prometemos. Cuando hacemos cosas buenas, nos sentimos bien.

Cultivar el buen humor y saber reirnos de nosotros mismos

Lo decía Sto.Tomás Moro:"Dichosos de los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse". Está comprobado científicamente que la risa es saludable y reduce tensiones.

Evitar el enojo

Aprendamos a controlar el mal carácter y la forma de expresarnos con el prójimo. La ofensa verbal es tan dañina como una agresión física y deja cictrices que muchas veces perduran. Recordemos que la tensión, el enojo y la ira son pequeñas dosis de veneno que intoxican nuestro cuerpo y nuestra mente. .

No vivir lamentándonos

No permitamos que los pensamientos negativos y lamentos se transformen en hábitos. Evitarlos nos hará sentir más libres y con paz interior.

Disfrutar de los buenos momentos del presente

La vida es una sucesión de momentos y muchas veces gastamos tiempo lamentándonos por el pasado, discutiendo acerca del presente y preocupados por el futuro en lugar de valorar las cosas positivas de la vida.

Aprender a ser objetivos

Cuando estemos ante una gran dificultad, dediquemos al final del día, un tiempo para transformarnos en observadores externos al problema....seguramente encontraremos una salida creativa.

Ser realistas con el manejo del tiempo

"No todo puede o debe hacerse hoy". Seamos realistas al organizarnos y al ordenar nuestras prioridades.

Invertir tiempo en aquellas cosas que nos hacen felices

Placeres habituales favoritos que son simples: caminar, mirar una puesta del sol, encontrarse con amigos, leer un libro.

Descubrir y desarrollar nuestra creatividad

Todos estamos dotados de un potencial creativo. Aprendamos a ponerlo en marcha a través de actividades que nos permitan canalizarlo.

Cuidar nuestro cuerpo

Realizar actividad física habitualmente, produce un aumento del nivel de los neurotransmisores que se traducirá en una sensación de bienestar y reducen la tensión muscular causada por la ansiedad. Comer con moderación. Todos los excesos son malos y el comer de esta manera es una de las causas que más pueden destruir nuestro cuerpo, elijamos una dieta rica, gratificante y saludable. Dormir lo suficiente es una forma natural de restaurar las energías y mantener una buena salud (evitar sedantes, hipnóticos, y psicofármacos).

Adoptar una actitud positiva

Frente a un problema, una enfermedad o un hecho cualquiera, podemos adoptar tres tipos de actitudes: positiva, indiferente o negativa. Los profesionales de la salud sabemos que es más fácil que nuestros pacientes se curen cuando creen que pueden hacerlo. El pesimismo y la indiferencia nos derrotan de antemano. Ser optimista ayuda siempre.

En síntesis, para lograr sentirnos mejor cada día es importante, frente a las distintas situaciones que se nos plantean, aprender a tomar una actitud positiva.