Algunos de nosotros tenemos la tendencia a actuar impulsivamente, sin analizar cada una de las piezas del rompecabezas.- La impulsividad no tiene que reemplazar la capacidad de pensar y analizar.- Sería positivo que todos analizáramos detenidamente los problemas que se nos presentan, actitud válida para todos los aspectos de la vida.-

La investigación es valiosa en todos lo terrenos.- Quienes investigan pueden tener opiniones autorizadas sobre un tema.- Hay personas que critican o dan sus opiniones sin demasiada autoridad en la materia y sus críticas muchas veces no están debidamente sustentadas.-

Las oponiones no findamentadas no siempre tienen valor.-La actitud de análisis y de investigación tiene que ver con estudiar la realidad de las cosas, es decir todo lo que existe.-

¿Qué es la realidad?¿Cómo la reconocemos?

Ver la realidad significa darse cuenta que la cola no sacude al perro, sino que el perro es el que la mueve.- Significa tener valores y ajustarse a ellos, tener conciencia que ciertas acciones y actitudes ocasionan ciertas consecuencias.-

En ciertos casos se dice que se tienen algunos valores como la honestidad, la integridad, la fidelidad, pero nuestro modo de actuar dice algo completamente diferente.- Cuando los valores realmente afectan al modo de vivir y se funciona de acuerdo con elecciones pensadas y establecidas, no se toman decisiones instantáneas ni se actua según los sentimientos del momento.-

En el mundo de la realidad enfrentamos las consecuencias de nuestro propio comportamiento y pagamos el precio de estas actitudes y acciones.- Por ejemplo, si no pagamos la factura de la luz nos cortarán la energía eléctrica; si llegamos siempre tarde al trabajo se nos llamará la atención; si comemos en exceso tendremos mayor peso.-

La realidad consiste en leyes que rigen los fenómemos en un momento y lugar determinado.- Cuando surgen problemas que parecen insolubles, la respuesta se encuentra en analizarlos cuidadosamente, tal como se presentan en el momento.- Muchos problemas no resisten la investigación y mediante este recurso es posible resolverlos.-

Es importante conservar un grado de humildad ante los triunfos que se logran, ya que la soberbia o vanidad pueden provocar nuestro alejamiento de la realidad, esto puede significar un retroceso en nuestra labor; así se explica la frase "dormirse en lo laureles", en vez de continuar con el esfuerzo por crecer y mejorar.-

No hay que caer en las exageraciones

El triunfo y la derrota pueden ser dos impostores.- El que comete errores o fracas puede sentirse absolutamente derrotado por ello, lo que no resulta práctico ni refleja las vedaderas potencialidades de un individuo.- Quien triunfa o tiene mucho éxito puede sentirse omnipotente, orgulloso y hasta presuntuoso.- Pero ambos son aspectos parciales que sólo pueden ser evaluados a través del tiempo.-

Las razones para sentirse importante o para ser vanidoso son muchas; para considerar menos a los mayores, por ejemplo, y los mayores pueden creer que la juventud es demasiado inmadura para ocupar cargos importantes.- En realidad la vanidad y el sentimiento de superioridad no sirven y pueden causar problemas.-

"El soberbio crece en la soledad de su superioridad.-"